Bienvenidos | ... pasen y lean |
|
|
jueves, agosto 25, 2005 El Señor de las Moscas, escrito por William Golding, si bien no se caracteriza por contener diálogos inteligentes o ricas y abultadas descripciones, es un libro que encierra un mensaje ético y moral claro y contundente. Historia en la que los personajes son unos niños que intentan construir una "sociedad" usando como herramientas su instrucción militar, la sombra de los adultos en su memoria y una inmadura (me refiero a la edad) concepción de lo que es la libertad. Bueno, espero que lo disfruten.... Simon tenía la cabeza un poco levantada. Sus ojos no podían apartarse y el Señor de las moscas colgaba delante de él. -¿Qué haces tu aquí solo?¿No te doy miedo? Simon tembló. -No hay nadie que pueda ayudarte. Sólo yo. Y yo soy la Bestia. La boca de Simon elaboró con esfuerzo algunas palabras audibles. -Cabeza de jabalí en un palo. -¡Es divertido que pensarais que la Bestia era algo que se podía cazar y matar!- dijo la cabeza. Durante unos segundos, el bosque y todos los demás lugares borrosos resonaron con una parodia de la risa-. Tú lo sabías, ¿verdad? ¿Que yo soy parte de vosotros? ¡Caliente, caliente, caliente! ¿Que soy yo la causa de que las cosas no funcionen? ¿De que las cosas sean como son? La risa tembló de nuevo. -Venga- prosiguió el Señor de las moscas-, vuelve con los otros y olvidaremos todo lo que ha pasado. Fragmento de "El Señor De Las Moscas" de William Golding.
|